El sonido [k] se representa en latín mediante las grafías c y qu: centum [kéntum]; quinque [kwínkwe].

El grupo latino –ce– evolucionó durante la época medieval al sonido [θ], representado gráficamente mediante z o c (ya existía desde el siglo III inscripciones como in paze en lugar de in pace). Que fuera z o c dependía de que la sílaba estuviera en posición final o no: calicem > calic(e) > cáliz; -ecere > -ecer. Lo interesante de este caso es la evolución de los fonemas y las grafías: la grafía c representa el sonido [k] en latín, mientras que en castellano representa dos sonidos: [k] (ante a, o, u) y [θ] (ante e, i).