Aunque ya hemos mencionado antes esta canción de Fede Comín y Elena Bugedo, me parece tan buena que merece una entrada para ella sola. La canción está llena de referencias culturales, históricas y literarias. Y su canto derrocha dulzura en cada nota.

Yo, que subí el Himalaya en dos horas montado de un gran caracol
y lo bajé al trotecito silbando bajito así como si nada.
Yo, que he toreado en las Ventas cuatro dinosaurios al rayo del sol
y por la noche nos fuimos borrachos perdidos los cinco de fiesta.
Yo, que bajé al infierno en bicicleta,
yo, que bailé con el diablo un rock and roll.