El sonido [k] se representa en latín mediante las grafías c y qu: centum [kéntum]; quinque [kwínkwe].

El grupo latino –ce– evolucionó durante la época medieval al sonido [θ], representado gráficamente mediante z o c (ya existía desde el siglo III inscripciones como in paze en lugar de in pace). Que fuera z o c dependía de que la sílaba estuviera en posición final o no: calicem > calic(e) > cáliz; -ecere > -ecer. Lo interesante de este caso es la evolución de los fonemas y las grafías: la grafía c representa el sonido [k] en latín, mientras que en castellano representa dos sonidos: [k] (ante a, o, u) y [θ] (ante e, i).

En el caso de la grafía qu, el sonido u tendió a desaparecer, como en quattuordecim > catorce, aunque se mantuvo si aparecía en sílaba tónica: quando > cuando. La grafía qu y el sonido [k] se conservaron ante las vocales e, i: quindecim > quince [kínθe]. La grafía qua- perduró hasta 1815, año en que la Real Academia Española dictaminó que se escribiera cua-.

La sílaba tónica ocupa la posición fuerte dentro de una palabra (sobre ella recae el acento prosódico o de intensidad), de modo que las vocales anteriores (pre-tónicas), menos la a-, y las posteriores (pos-tónicas) tendieron a desaparecer en latín, lo que provocó el encuentro de grupos consonánticos interiores como -c’l-, -g’l-, -t’l-, cuyo resultado más común fue el de una consonante nueva, la j: apicula [apíkula] > [apík’la] > [abeg’la] > [abeža] > abeja.

En resumen:

c + e > c + e / -z                 crescere > crecer; crucem > cruz

qu > qu / c /cu                   quintum > quinto; quattodecim > catorce; quando > cuando

Síncopa de vocales interiores: vocal + -c’l-, -g’l-, -t’l- > j                oculum > oclum > ojo; tegulam > teglam > teja; uetulum > vetlum > viejo.

 

TUCORRECTOR2

Escrito por Rosa R. Galisteo

Filóloga y correctora ortotipográfica y de estilo.